Qué hacer en Santander
CANTABRIA,  ESPAÑA

Santander, el pequeño paraíso del norte que sabe a-mar

El (c)olor a verde y azul de la ciudad nos recibe desde el primer momento para recordarnos que nunca debemos perder el norte. Aunque solo vengas de vez en cuando, aunque únicamente tengas un fin de semana. Voy -o vamos- a demostrarte que es mucho. ¿Quieres saber qué hacer en Santander? ¿Conocer sus monumentos, su naturaleza, su cultura y por supuesto, su deliciosa gastronomía? Pues ahora mismo te la presento…

Santander es -más que- una ciudad bonita y acogedora. Su historia bajo tierra (tierra que ha sufrido, ardido y sabido resurgir) le confiere una personalidad única que merece la pena descubrir. Vamos a ello.

Qué hacer en Santander: Cinco (hermosas) caras de una misma ciudad

Santander es Historia

Refugio Antiaéreo

El 15 de febrero de 1941 la ciudad de Santander se hundió entre las llamas de un poderoso incendio. Llamas que, empujadas por el viento sur, hicieron desaparecer centenares de edificios, comercios, iglesias, calles y plazas en cuestión de horas. Diez mil personas perdieron su hogar aquel día y la capital cántabra quedó prácticamente reducida a cenizas. Una nueva ciudad fue construida, que no reconstruida, porque solo se restauraron la catedral y la iglesia de La Compañía.

En la actualidad, la ciudad vive un momento de evolución y transformación, aspirando a convertirse en uno de los centros turísticos y culturales más importantes de España. Va por muy buen camino. Pero para comprender mejor la evolución histórica de Santander no solo durante los últimos años, sino durante los últimos siglos, estas visitas os ayudarán a entrar en materia:

Refugio y Muralla
Refugio Antiaéreo y Muralla Medieval
  • Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria (MUPAC): En este museo podrás conocer la importancia que tuvo Cantabria en el arte y el desarrollo humano en la Prehistoria. El espacio acoge 2.600 piezas procedentes de excavaciones arqueológicas presentadas de manera audiovisual e interactiva. Ver, sentir y aprender. // Entrada: 5€ – Reducida: 2€
  • Centro Arqueológico de la Muralla Medieval: Bajo el suelo de la Plaza de Velarde se encuentran los restos de la antigua muralla que, desde el s.XIII, fue entrada a la villa desde el mar. Una visita imprescindible para comprender el desarrollo del espacio urbano de Santander desde la época medieval hasta nuestros días. // Entrada: 2€
  • Centro de Interpretación de la Historia de la Ciudad: Se encuentra en la torre campanario del conjunto monumental integrado por la Catedral de la Asunción, la Iglesia del Cristo y el claustro. Esta visita te permitirá ahondar profundamente en la historia de Santander y de estos edificios. Además, podrás disfrutar de una espectacular panorámica de la ciudad desde lo más alto de la torre. // Entrada: 2€
  • Refugio Antiaéreo de la Guerra Civil: Durante el conflicto, la ciudad sufrió 34 bombardeos. La visita del refugio antiaéreo de la plaza del Príncipe incluye piezas originales como una bomba de 250 kilos de las que se emplearon durante los ataques aéreos a Santander, o un equipo completo de aviador de la Legión Condor. Sin embargo, lo más impresionante, se encuentra en los audiovisuales. Se pueden oír las explosiones, las sirenas y los gritos mientras se suceden los cortes de luz en el refugio. Si te ves capaz, cierra los ojos durante esos instantes y déjate trasladar a esos duros momentos. // Entrada: 2€

Santander es Monumental

Edificio de Correos
Edificio de Correos y Telégrafos

Desde el Ayuntamiento nos proponen una ruta a través de la Santander monumental partiendo de los jardines de Pereda, levantados sobre el antiguo puerto de la ciudad y donde destaca la escultura del novelista cántabro José María de Pereda. Cuando atravesemos estos jardines y comencemos el paseo nos encontraremos con el Banco Santander y la coqueta y animada plaza de Pombo abrazada por imponentes edificios como la sede del Real Club de Regatas de Santander o la ecléctica iglesia de Santa Lucía.

Siguiendo la calle Hernán Cortés llegaremos hasta la Plaza Porticada (Plaza Pedro Velarde), rodeada de cafeterías para descansar y tomar el aperitivo. En el subsuelo de esta plaza es donde se encuentra la Muralla de Santander que ya te hemos recomendado visitar. Siguiendo la ruta, acercándonos al mar, veremos el edificio de Correos y Telégrafos y el del Banco de España. Junto a este se encuentra la catedral de Santander.

  • Catedral de Santander: La actual Catedral está formada por dos iglesias superpuestas de estilo gótico.  La alta es la actual Catedral-Basílica de Santander (s. XIV), mientras que la iglesia baja es denominada como la cripta o la iglesia del Cristo (s. XII). Mayor interés tiene esta segunda, donde además podrás observar las reliquias de los mártires San Emeterio y San Celedonio. También es visitable el claustro y se puede acceder a la torre (solo con visita guiada). // Entrada: 1€
Catedral de Santander
Catedral de Santander

Al hablar de edificios emblemáticos de Santander no podemos olvidarnos del espectacular Real Palacio de la Magdalena, rodeado de paisajes marítimos y naturales que dejan sin aliento. Nos alejamos un poco del centro para visitar esta construcción situada en lo más alto de la Península de la Magdalena y levantada entre 1908 y 1912. El edificio y sus jardines constituyen un lugar de interés imprescindible y merecen ser pateados con tranquilidad. No obstante, tanto los más perezosos como las personas con movilidad reducida tienen la oportunidad de conocer la Península de la Magdalena en un trenecito que recorre el parque mientras narra su historia.

Palacio de la Magdalena

Península de la Magdalena
Península de la Magdalena
  • Palacio de la Magdalena: Aunque lo más imponente y fotogénico se encuentra en su fachada, también es posible realizar una visita guiada al interior del Palacio. Entre las estancias visitables destacan la Sala de Alfonso XIII, el Comedor de Gala, el Salón de Baile, el Salón de la Familia o el Oratorio. // Entrada: 3 €

Otra forma de descubrir la Santander Monumental de manera rápida y desde las alturas es mediante el autobús turístico. Con paradas en la Catedral, el Paseo Pereda, el Palacio de la Magdalena o el Casino y un sistema de audio guía que te acompañará durante todo el trayecto, tendrás la oportunidad de descubrir la belleza de Santander desde otro punto de vista.

Santander es Cultura

Centro Botín - Amigos

En Santander hay una amplia serie de museos y edificios dedicados a acoger todo tipo de eventos culturales. Por ejemplo, el Palacio de Festivales, el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander (cerrado por reformas hasta 2021), el Centro de Documentación de la Imagen de Santander, el Centro Cultural Doctor Madrazo o la Biblioteca Central de Cantabria. Sin embargo, si hay un edificio cultural de referencia en la ciudad, es el Centro Botín.

  • Centro Botín: De pequeña soñaba tantas veces que flotaba en el aire que llegué a pensar que era capaz de hacerlo de verdad. En este centro, suspendido sobre pilares y con unas impresionantes vistas a la bahía, volví a sentirme así. El original -y no exento de polémica- diseño y la privilegiada ubicación del Centro Botín nos permite disfrutar del mar y la luz de Cantabria en todo su esplendor. Además, debemos agradecer a Cristina Iglesias, Premio nacional de Artes Plásticas, el diseño de una intervención escultórica (cuatro pozos y un estanque) que convierte el paseo que rodea al edificio, en un lujo al alcance de todo el que se acerque. Pero más allá de la simple estructura y el entorno que lo rodea, nos encontramos ante un museo vivo, consagrado al arte, las actividades formativas y culturales. Sin duda, una parada obligatoria en nuestra escapada por Santander. // Entrada: 8€ – Reducida:4€

Aunque es posible visitar el Centro Botín de manera autónoma, os propongo que optéis por una visita guiada, siempre será más enriquecedora. Yo diría que, incluso, podrá cambiar por completo la percepción que os llevéis del lugar y sus obras.

Existen tres modelos de visita a las exposiciones: Con guía propio (para grupos de 8 a 30 personas y un coste de 6€ por persona), guiada con mediadores del centro Botín (75€ que se suman al precio de la entrada) o participando en las Experiencias del Centro Botín diseñadas específicamente para cada exposición. Hay experiencias gastronómicas, teatralizadas, sensoriales… Podéis consultar toda la programación aquí.

Centro Botín
Centro Botín

Además, me gustaría hablaros y recomendaros la exposición estrella del Centro Botín en 2019: Amigos, del músico y artista británico Martin Creed. Se trata de un completo show en el que todo está calculado -casi todo lo que ves y más de lo que imaginas ha sido intervenido por el artista, incluido los uniformes del personal-. Amigos incluye una instalación de luces LED sobre los árboles de los Jardines de Pereda, una obra de sonido en uno de los ascensores, una pieza audiovisual en la pantalla exterior y una amplia muestra de pinturas murales en la sala donde también tiene lugar una performance musical.

Lo mágico de esta exposición es que se trata de arte vivo. Puedes y debes moverte con libertad por el espacio, sentarte, bailar, seguir a los músicos, contemplar las increíbles vistas al mar desde uno de los ventanales de la sala… No hay un principio, ni un final en esta instalación. Tienes absoluta libertad para disfrutarla de la manera que te plazca. También, volver para vivirla de nuevo, en otro momento y con otra mirada. Permanecerá en el Centro Botín hasta el próximo 9 de junio.

Subrayar asimismo que, durante nuestra visita, además de guiarnos a través de las exposiciones El Paisaje Reconfigurado y Retratos: Esencia y Expresión, pudimos contemplar la muestra Itinerarios. Se trata del trabajo de los 8 artistas que cada año son becados por la Fundación Botín. El dinero que reciben lo utilizan para investigar sobre temas que ellos mismos eligen y posteriormente contarnos el resultado de sus investigaciones a través de obras de arte. Un resultado que, por lo que pudimos observar, suele ser fresco, divertido y sorprendente. Pura inspiración para los jóvenes artistas.

Santander es Naturaleza

Santander

El mar en Santander se ve, se huele, se siente y se saborea desde el primer momento. Su bahía es la única del norte de España orientada al Sur, lo que le otorga una característica variedad de colores y hace de cada atardecer un espectáculo. Con razón, pertenece al Club de las Bahías mas bellas del Mundo. Durante los cinco kilómetros de costa, el azul de sus playas se va alternando con los verdes de sus árboles y su tierra. Con la brisa marina como perfecta compañera de viaje. Además, durante el paseo encontrarás uno de los monumentos más fotografiados que es especialmente querido por los santanderinos, Los Raqueros. Se trata de un homenaje a los niños pobres o marginales que frecuentaban la zona a finales del s.XIX y principios del s.XX que, para subsistir, se arrojaban al mar a recoger las monedas y objetos que los pasajeros de los barcos les lanzaban.

Monumento a los Raqueros
Monumento a los Raqueros

Ahora, apetece un paseo entre las olas, ¿verdad? Pues desde el Embarcadero del Paseo de Pereda parten embarcaciones hasta Pedreña y las playas de Somo y el Puntal, y hasta las playas de la Magdalena y el Sardinero, y el faro de Cabo Mayor. Además, durante el verano, se ofertan varias rutas de naturaleza en barco y de turismo ornitológico.

Naturaleza Santander

 

Naturaleza Santander

Naturaleza Santander

Una de las rutas que te recomendamos realizar en Santander, es la que parte de la playa del Sardinero hasta el Faro de Cabo Mayor a través de la senda Mataleñas. Por el camino disfrutarás de unas privilegiadas vistas de la bahía, acantilados y calas vacías de turistas. Además, encontrarás bancos durante todo el camino en los que te gustará pararte a admirar el paisaje. Prepara la cámara, vas a querer inmortalizarlo todo. Aquí podrás encontrar más información sobre esta ruta.

Por último, otra forma de contemplar los vivos colores de Santander es hacerlo desde las alturas, cogiendo el funicular del Río de la Pila. Es gratuito, así que no tienes excusa para no subir.

Santander es Gastronomía

Rabas Santander

Para terminar este recorrido por Santander con buen sabor de boca, llega el momento de hablar de su faceta gastronómica.

En la capital cántabra se come bien, seguro que lo sabéis. Pero, ¿qué se come?

Pues aunque la gastronomía de Santander y de Cantabria se caracteriza por su variedad, sus recetas más típicas están basadas en productos del mar. Y si bien las rabas son el plato estrella de todas las cartas, como dice el refrán, hay muchos peces en el mar (cantábrico): Almejas, mejillones, langostas, bogavantes… Solo tienes que pasear una mañana por el Mercado de la Esperanza para darte cuenta de ello.

  • Mercado de la Esperanza: El mercado cuenta con unos 80 puestos dedicados a la venta de carne, frutas, verduras, quesos, embutidos, pan, café, productos típicos y por supuesto, pescados y mariscos. ¡Y qué buena pinta tiene todo, señores! Parece fresco, huele fresco -a mar, no a «pescado»- y, como pudimos comprobar, sabe a fresco. En nuestra visita de la mano del chef Floren Bueyes pudimos degustar alguno de los manjares de la zona: bocartes, percebes, hígado de rape y rabas. Del mar al mercado y del mercado a la sartén. ¡Una maravilla!

¿Qué otros platos típicos puedes disfrutar en Santander? Las anchoas, los bocartes, la lubina, la merluza, el bonito (que es la base del sorropotún, un guiso tradicional de la zona), la carne de vaca tudanca, el cocido montañés, el cocido lebaniego… ¡y los quesos! Cantabria cuenta con tres tipos de queso con DOP (Denominación de Origen Protegida): el queso de nata, los quesucos de Liébana y el queso Picón Bejes-Tresviso.

 

Mercado de la Esperanza Santander
Mercado de la Esperanza

 

Mercado de la Esperanza

En el apartado dulce destacan los sobaos pasiegos y la quesada, aunque también es muy conocida la repostería de hojaldre como las corbatas de Unquera, las polkas de Torrelavega o los sacristanes de Liérganes. En cualquier pastelería o confitería de Santander podréis encontrar fácilmente estos dulces y otros como las pantortillas de Reinosa, que también os recomendamos probar.

Y por supuesto, no hagáis como yo y os marchéis sin probar los helados más famosos -y generosos- de Santander, los de las heladerías Regma.

Recomendaciones finales:

¿Cómo llegar y cómo moverte por Santander?

Puedes venir a Santander en coche, tren (Renfe conecta la ciudad con Palencia, Valladolid, Madrid y Alicante y Renfe Ancho Métrico con Bilbao, Oviedo y otras localidades del Cantábrico), autobús, avión o barco. Nuestra opción favorita, por comodidad, es el tren.

Para moverte por la ciudad, te recomendamos que hagas todo el recorrido que puedas a pie. Santander es una ciudad perfecta para descubrir caminando -ojo, hay muchas cuestas y muy pindias, pero forma parte de su atractivo-. También puedes utilizar el servicio de préstamo de bicicletas (una opción ideal para disfrutar del paseo marítimo) o alquilar un segway para recorrer la Península de la Magdalena en lugar de utilizar el tren turístico. También puedes moverte por la ciudad en autobús urbano o en taxi.

¿Dónde alojarse?

Os recomendamos el Hotel Santemar, nuestro alojamiento durante las 3 noches que pasamos en la ciudad. La ubicación es excelente (a 10 km del aeropuerto y a 2 minutos de la Playa del Sardinero) y las habitaciones son amplias y cómodas. Si tenéis la oportunidad de elegir una habitación con vistas al mar, no lo dudéis. No hay mejor despertar. Además, cuenta con gimnasio gratuito, cafetería y restaurante a la carta. En cuanto al desayuno buffet, es muy completo, con dulces típicos de Cantabria así como una amplia variedad de zumos recién hechos.

Hotel Santemar
Hotel Santemar

¿Dónde comer?

En nuestra escapada a Santander probamos todo tipo de restaurantes de cocina internacional -Ágave Azul-, comida saludable y sostenible -LEVEL Fresh Club- y heladerías con sabores tan típicos como el sobao pasiego -Vacanze Romane-. Sin embargo, en este apartado vamos a centrarnos en los restaurantes con la oferta más tradicional.
1) Balneario de la Concha (Av de la Reina Victoria, 46): Lo cierto es que con las increíbles vistas de la playa de la Concha que ofrecen sus amplios ventanales cuesta centrar la vista en lo que hay en el plato. Eso sí, una vez que pruebas su cocina, el entorno pasa a un segundo plano. Da gusto observar cómo cuidan la presentación, el producto y al cliente en todo momento. Su especialidad son los arroces pero no dejéis de probar las rabas con ali oli de tinta de cachón ni sus alcachofas confitadas. De postre, la torrija templada de sobao pasiego es un must. Además, disponen de terraza chill out donde poder disfrutar de unos riquísimos cócteles después de la comida.
2) Bodegas La Conveniente (Calle Gómez Oreña, 9): Nada más poner un pie en este lugar notarás que es un clásico de Santander. Tiene personalidad, tiene música en directo (un pianista anima las cenas), tiene una carta de clásicos escueta pero efectiva… Tiene de todo menos postres y café. Es un local tan concurrido que no da cabida a una relajada sobremesa. Y qué más da, si es parte su encanto. Un buen rato y unas buenas raciones para compartir, eso aquí no falta. El plato más demandado es su ración de fritos que incluye croquetas, morcilla, pechuga de pollo rebozada, rollitos de jamón… Yo os recomiendo la cecina, las anchoas con pimientos confitados -qué maravilla de pimientos- y su tabla de quesos. Ah, y que lleguéis pronto, porque no reservan mesa y solo tienen turno de cenas.
3) Taberna del Herrero (Calle rubio, 4): Un mesón tradicional donde disfrutar del mejor producto de Cantabria: Boquerones, pastel de cabracho, anchoas de santoña, rabas, mejillones, guisos de carne… Atentos también a su oferta quesera pasiega, en la que destaca su queso divirín fundido con salsa de tomate. Y bueno, llegada la hora del postre, se te harán los ojos chiribitas con su carro de dulces y pasteles. Para no salirnos del producto típico podemos pedir una tarta de hojaldre al estilo de Torrelavega, muy aconsejable para amantes del dulce. Sin embargo, aunque la elección inicial fue difícil y reñida, de todos los postres degustados (os digo que metí la cuchara en cada uno de los platos), el claro ganador fue el flan de queso.
Ahora, prepara el babero que viene la ronda de fotografía gastronómica. Por si aún no habías acumulado ganas suficientes para conocer Santander…
Balneario de la Concha
Balneario de la Concha
Balneario de la Concha
Balneario de la Concha
La Conveniente
La Conveniente
La Conveniente
La Conveniente
Taberna del Herrero
Taberna del Herrero
Taberna del Herrero
Y como bonus extra os dejo una recomendación para regar la noche con unas buenas copas en un local de aires clandestinos -muy Chicago Años 20-,  Little Bobby Speakeasy (Calle Sol, 20). Su ambiente íntimo y cinematográfico acompañado de unos cócteles muy cuidados, aseguran una velada perfecta.
Little Bobby Speakeasy
Little Bobby Speakeasy
¿Ya tienes claro todo lo que puedes hacer en Santander? Cuando hayas vuelto de tu escapada déjanos un comentario con tus recomendaciones.
Y si quieres ampliar información sobre el destino, te sugiero que visites los artículos que han escrito mis compañeros de viaje: OM Viajes y Relatos, Fly & Grow y Machbel.
Este artículo ha sido posible gracias a la colaboración de Turismo de Santander y Postureo Cántabro, organizadores del blogtrip #DescubreSDR. Todas las opiniones vertidas en este blog son independientes y están basadas en nuestra percepción real.

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