Comer en Chamberí - Cafe des Fleurs
ESPAÑA,  MADRID

Chamberí para foodies: 21 direcciones imprescindibles

De ruta por Chamberí: Mis 21 direcciones gastronómicas imprescindibles

Empecemos por el principio. Hace 10 años aterricé en Madrid para descubrirte, vivirte, comerte y quererte. El Colegio Mayor estaba en Cea Bermúdez y cuando vivía allí aún no habían inaugurado los Teatros del Canal. Al distrito tampoco había llegado el café de especialidad, las buenas panaderías, ni las tiendas gourmet. Por no tener, no tenías ni Mercadona (el de Hilarión Eslava acababa de echar el cierre). Y los mercados de barrio no eran los templos gastronómicos de ahora. A pesar de todo ya me gustabas, Chamberí.

Poco a poco fui descubriendo cada uno de los barrios que te forman: Vallehermoso, Ríos Rosas, Almagro, Trafalgar, Arapiles y Gaztambide.

Chamberí

Reconozco que los primeros años no te callejeé demasiado. Frecuentaba los sitios de siempre: Los Cines Verdi por las tardes, el Ricorda por las noches -o desde la hora de la siesta si ya era época de “Feria de Abril”, que comenzaba a finales de enero- y los fines de semana, me gustaba pasear, leer y desconectar en el Parque de Santander. Que era y sigue siendo, mi lugar favorito de Madrid.

El caso es que Chamberí y yo fuimos creciendo juntos, divirtiéndonos. Y ahora que está más bueno que nunca y aún tiene la capacidad de sorprenderme, me apetece seguir saboreándolo y además compartirlo con vosotros. Porque la comida en compañía se disfruta el doble (y engorda menos).

Cafeterías, bares, restaurantes y tiendas gourmet para devorar Chamberí.

1. Para disfrutar de un menú del día bueno, bonito, barato y abundante: Prueba el de los restaurantes Alcaravea (Céa Bermúdez 30 y Gaztambide, 56). Cocina tradicional, mucha variedad y calidad. Si siempre está hasta los topes, por algo será.

2. Para comer y amar: El Mercado de Vallehermoso (Vallehermoso, 36) se ha convertido poco a poco en un espacio donde, además de comprar buenos productos, se puede comer bien y beber mejor. Tras una primera transformación de mercado de barrio a zona gastronómica de moda, Susana y Fabio de Eat&Love trabajaron para hacerlo todavía más moderno y bonito. Hoy, podrás encontrar puestos de abastos de toda la vida donde agenciarte los alimentos más frescos y una zona de degustación/restauración para satisfacer todo tipo de antojos dulces o salados. Mis dos favoritísimos dentro del mercado son los puestos de Cervezas la Virgen y Kitchen 154.

Cervezas La Virgen
Cervezas La Virgen – Mercado de Vallehermoso

3. Para cañear: Los amantes de la cerveza encontrarán su milla de oro en la calle Cardenal Cisneros. La ruta birrera puede comenzar en L’Europe, (Cardenal Cisneros, 19) donde de lunes a viernes de 18:00 a 20:00h celebran su happy hour (todas las cervezas de barril a mitad de precio). Luego podéis seguir bebiendo y comiendo unas raciones en Kloster (Cardenal Cisneros, 25). Y para rematar la noche, nada mejor que una Tripel Karmeliet de grifo en Oldenburg (Hartzenbusch, 12). Si Dios -cualquier deidad en la que creas o no- bebiera cerveza, sería esta. Trust me.

4. Para tapear: La gastronómica calle Ponzano no pasa de moda. En ella conviven cervecerías históricas como El Doble (José Abascal, 16), restaurantes BBB como Casa Fonzo (Ponzano, 60), barras modernas como Sala de Despiece (Ponzano, 11) y en definitiva, de todo y para todos.

5. Para comer como en casa (o mejor): Si hay un restaurante al que iría a comer todos los fines de semana y jamás lograría cansarme, sería Lakasa (Plaza del Descubridor Diego de Ordás, 1) de César Martín. Todo está delicioso. En serio, TODO. Y algunos platos son directamente espectaculares, como su steak tartar o el solomillo Wellington que solo sirven los sábados al mediodía. Tampoco te marches sin probar sus postres.

6, 7 y 8. Para fanáticos de las tartas de queso: Es la niña bonita de sobremesas y meriendas así que a falta de una, os voy a recomendar tres. Muy diferentes entre sí pero igualmente deliciosas: Aroma & Bread (c/Apodaca, 10), Lambuzo (Alonso Cano, 8 -tienda-) y Gigi (Luchana, 13). En realidad, el primer local se sale un poquito -muy poquito- de lo que se considera estrictamente Chamberí pero su tarta es tan escandalosamente deliciosa que no puedo dejarla fuera del ranking por una menudencia así.

9. Para comprar un buen vino: El mejor vino no es siempre el qué más cuesta ni el que te recomienda tu cuñado, sino el que más te gusta. Ahora, para gustos, Bodegas Santa Cecilia (Blasco de Garay, 74). Ya seas de tinto o de blanco, de semidulces o semisecos, de vinos jóvenes o viejos no te marcharás de aquí sin encontrar el tuyo.

10. Para cuando el calor aprieta: Tienen más de 40 sabores y todos me encantan: carrot cake, lemon pie, milhojas de turrón, pistacho, red velvet, cheesecake… Helados sabrosos, cremosos y en cantidades más que generosas. ¿Donde? En Kalúa (Fuencarral, 131).

Kalúa
Kalúa

11. Para probar uno de los mejores cafés de Madrid: Aquí la elección es complicada. Os voy a hablar de mi lugar de siempre, donde empezó esta debilidad que tengo por el buen café y las tostadas con tomate. Se encuentra en la glorieta de Quevedo y su nombre es 1000 Cups (Glorieta de Quevedo, 5). Sin embargo, en el barrio hay otras muchas cafeterías de especialidad que me encantan, como Monkee Coffee, La Colectiva o Rebel Café que no puedo dejar de recomendar. Así que os remito al post anterior con los 13 desayunos perfectos en Madrid para amantes del café.

Rebel Café
Rebel Café

12. Para hamburguesear y chuparse los dedos: Aquí tengo el mismo dilema. Hamburguesas ricas en Chamberí hay a montones: New York Burger, Burnout, Goiko Grill, Don Oso, Santo Pecado y uno de mis lugares favoritos cuando me da un antojo carnívoro, la Cafetería HD (Guzmán el Bueno, 67).

13. Para saborear lo mejor de la street food asiática sin salir de la capital: Ya os he hablado de Kitchen 154 pero Tuk Tuk  (Cardenal Cisneros, 6) y su Sexy Siao Bao son pura food porn asiática y merecen estar en esta lista.

Tuk Tuk
Tuk Tuk

14 y 15. Para gozar de unas bravas-bravísimas: Sin ser yo una experta en bravas, os puedo decir que mis preferidas hasta el momento se encuentran en Chamberí y son las de La Sucursal (Sandoval, 4) y las de La Ardosa (Santa Engracia, 70). Y cambiando de barrio, otras mucho menos ortodoxas pero que también están de rechupete las encontraréis en Vi Cool (Huertas, 12).

16. Para que el sushi te salga hasta por las orejas: Nunca he sido amante de los bufés pero reconozco que Sumo (Fuencarral, 116) me gusta. El precio por disfrutar de barra libre de sushi y otras delicias asiáticas varia según el día de la semana de 13,75 a 19,95 euros. Toda una ganga teniendo en cuenta que puedes realizar hasta tres pedidos de cinco platos cada uno y lo más probable es que no llegues a la última ronda…

17. Para llevarte a casa el mejor pan: Aquí seré muy breve. En Ciento Treinta Grados (Fernando el Católico, 17) hornean el mejor pan de Madrid y sirven muy buenos cafés. Dicho queda.

18. Para probar un kebab bueno de verdad: Qué poquito me gustan los kebabs chorreantes de grasa y embadurnados en salsa para camuflar una mala carne. Menos mal que he conocido Sumer (Bravo Murillo, 17) y aquí los bordan. Ojito además al falafel y los platos combinados para compartir. También hacen pizzas. No las he probado pero tienen una pinta increíble.

19. Para comprar los frutos secos más originales de la capital: Nutnut (Bravo Murillo, 10) es un pequeño paraíso para los amantes de este saludable snack. Aquí encontrarás más de 100 referencias de frutos secos de todo tipo -tostados allí mismo en el día-, frutas deshidratadas y dulces libaneses a granel, con sabores de lo más peculiares. Te costará elegir, pero antes de comprarlos podrás probar todos los que quieras. ¿Mis favoritos? Los anacardos con sabor a wasabi, a queso manchego y a trufa. Y en el apartado dulce, los granos de café tostados recubiertos de chocolate. Y ojito: por la compra de 200 gr. de frutos secos premium, te invitan a una caña de Estrella Galicia.

Nut Nut
Nut Nut

20. Para picar y bienbeber: Lancelot (Viriato, 11), una gastro taberna con aire medieval, puede pasar bastante desapercibida en un barrio con tanta oferta gastronómica como Chamberí. Menos mal que aquí estoy yo para deciros que merece la pena darle una oportunidad. Las raciones son ricas y abundantes (estoy enamorada de sus calamares fritos) y tiene también una cuidada selección de vinos para maridar cada uno de los platos.

21. Para fanáticos de las cafeterías cuquis: Salon des Fleurs (Guzmán el Bueno, 106) es una cafetería/salón de té/floristería/tienda de cuento. El local y sus tartas son de lo más instagrammeable del barrio.

Salón des Fleurs
Salón des Fleurs

Por supuesto, la lista podría ser mucho más larga. No olvidemos que en Chamberí se encuentra el mítico Café Comercial, tiendas especializadas como La Quesería (un auténtico paraíso para los cheese lovers) y restaurantes de todo tipo. ¿Por qué no nos dejas tus recomendaciones y ayudas a ampliar el mapa gastronómico del distrito?

Ahí va el mío:

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