Descubrimientos gastronómicos del año: los 25 del 2025
Llegamos al final de otro año con la barriga llena y muchísimas historias compartidas alrededor de una mesa. En este 2025 hemos comido, tapeado y brindado tanto dentro como fuera de nuestras fronteras y, fieles a la costumbre, venimos a recomendaros los lugares que de verdad nos han dejado huella.
Antes de entrar en harina, las aclaraciones habituales:
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Los establecimientos incluidos no tienen por qué ser nuevas aperturas. Son, sencillamente, lugares que nosotros hemos descubierto este año.
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La selección se basa en experiencias propias —cerca de un centenar de comidas fuera de casa—. Y solo incluimos restaurantes en España.
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No se trata de un ranking. El orden de aparición es completamente casual.

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Los mejores bares, tabernas, barras y vinotecas del 2025
Amalur Taberna (Barakaldo)
Quién iba a decirnos que en esta discretísima taberna de Barakaldo nos esperaba una de las mejores hamburguesas del año. La Smash Emmy Burger con bacon crujiente, cebolla caramelizada, cebolla encurtida y salsa Emmy consiguió llevarnos hasta Nueva York sin pasar por el aeropuerto.
Dos Kiwis Brewing (Rupià)
Un gustazo descubrir el taproom de esta cervecera artesana del Empordà. Amplio espacio al aire libre para beber y comer, diez grifos en rotación y una oferta que va más allá de la cerveza: vinos naturales, kombucha y café de especialidad. El plan perfecto para ir con amigos y dejar que las horas pasen.
Bodega Jiménez (Madrid)
Es el bar que todos querríamos tener debajo de casa. Pequeña bodega histórica de Madrid, con un vermut excelente, ideal para un aperitivo de varias rondas. Todas las que hagan falta para probar, como mínimo, su gilda, sus boquerones en vinagre, su ensaladilla, sus albóndigas y su tarta de queso.
Casa Clavel (Madrid)
Si 2024 fue testigo del estallido de los wine bars, 2025 ha sido el año de su consolidación. Y en medio de esa marea de espacios minúsculos que sirven medias copas a seis euros, Casa Clavel destaca por su vocación de casa de comidas: vinos de mínima intervención, picoteo bien entendido (marineras, embutidos, quesos) y sándwiches con fundamento, como el de carrillera ibérica con encurtidos caseros.
Fisgona Barra (Madrid)
La barra de Fisgón es diminuta, no admite reservas y funciona como aperitivo —literal y metafórico— de la experiencia que ofrecen en el restaurante. Aquí probamos la tortilla a la madrileña con salsa de escabeche, unos huevos gilderos, su ensaladilla “abrandada” de gamba blanca de Huelva y una empanadilla de callos de la abuela que resume con bastante precisión la filosofía de su cocina: autenticidad sin rodeos.

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Los mejores restaurantes internacionales del 2025 para viajar con el paladar
Saku Izakaya (Madrid)
Esta pequeña taberna es un viaje directo a las izakayas de Tokio. Nosotros disfrutamos muchísimo de sus gyozas caseras, un sushi impecable y uno de los katsu sando más jugosos de Madrid. Estamos deseando regresar y probar también su ramen. La carta se acompaña de cervezas japonesas, vinos y sakes que redondean una de las propuestas niponas más honestas, coherentes y accesibles de la ciudad.
Yeca Estrit Fud (Madrid)
Pequeño, ruidoso y muy divertido. Su oferta recoge el sabor del Sudeste Asiático más callejero: platos intensos, picantes bien medidos y una carta pensada para compartir. En un Legazpi que cada vez da más alegrías gastronómicas, Yeca juega ya en primera división.
Mama Uma Jomm (Madrid)
Si te gustan los sabores coreanos (ácido, picante, agridulce, umami) y no conoces este lugar, deberías reservar hoy mismo. Aquí puedes comer a la carta o disfrutar del menú degustación por 54€ para dos personas, una rareza en estos tiempos. Deliciosos su kimchi, su pancke coreano de cebolino y sus tacos con panceta a baja temperatura. Todo funciona. Todo apetece.
La Mar (Madrid)
Madrid lleva años mirando a Perú, pero pocos sitios consiguen que el viaje resulte tan reconocible y a la vez tan especial como La Mar. ¿Las razones? Sus ceviches y tiraditos, sus piqueos nikkei o su chaufa aeropuerto. Por supuesto, la experiencia no estará completa si no pides uno de sus cócteles elaborados con pisco.
Santoku (Madrid)
El éxito de sus dos locales («La Barra» y «La Mesa») se apoya en una inteligente propuesta que, a partir de cierta edad, se aprecia aún más: primer turno de cenas de 20:00h a 21:00h, menú cerrado de 35€ y 6 platillos de fusión japo-española a degustar que permiten no quedarse con hambre ni temer que la cuenta final se nos desboque.
La Piperna (Madrid)
Un buen restaurante italiano siempre busca fidelizar antes que epatar. La Piperna es un ejemplo perfecto de esa filosofía. La pasta sale siempre en su punto, las salsas son auténticas y están muy bien trabajadas, y se nota el respeto por el producto. No fuimos en su mejor momento y, aun así, todo salió técnicamente impecable. Motivo más que suficiente para volver y confirmar las buenas sensaciones.
Kaito (Madrid)
Es un hecho que Madrid se ha vuelto loca por los hand rolls, pero no todos merecen la pena. Kaito sí. La experiencia gira en torno a la barra, donde cada pieza se elabora al momento. ¿Nuestros imprescindibles? El uramaki de langostino en tempura y el hand roll de wagyu, aunque el nivel de todo es altísimo.
Krudo Raw Bar (Madrid)
Si el mercado de Vallehermoso es uno de nuestros favoritos es porque alberga lugares como este. Aquí apetece sentarse y decir: ponme todo lo que tengas. En nuestra visita probamos las ostras aliñadas, el tiradito de hamachi, la tostada de atún, la costilla y el flan con dulce de leche. Da gusto salir de un sitio pensando en volver para seguir descubriendo su carta y también sus vinos, que con tanto acierto nos supieron recomendar.
Torikey (Madrid)
Es imposible no mencionar Torikey cuando se habla de los japoneses con mejor relación calidad-precio de Madrid. Su cocina gira entorno al yakitori, brochetas preparadas a la parrilla de carbón. Destaca su ya célebre picadillo de pollo casero tsukune con huevo a baja temperatura. Para probar un poco de todo, sus menús omakase son una opción segura.

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Los mejores restaurantes del 2025: comfort food, producto, acierto seguro
Vitric Taverna Gastronòmica (Reus)
Ellos definen su propuesta como «cocina de toda la vida pasada por el tamiz de la alta gastronomía», que da una buena idea de lo que puedes encontrarte: croquetas de cigalas a la brasa, ensaladilla rusa de picaña de vaca rubia gallega o porra de patata brava son algunas de las opciones destacadas para compartir. Los postres también salen de lo típico, tendrás que dejar un hueco para ellos. Más allá de su cocina, destaca el equipo, cercano y apasionado, que hay detrás.
Nómade (Santiago de Compostela)
Parece que aún quedan sitios interesantes en el Franco. Nómade cuenta con una carta rotativa de vinos de autor y una docena de platillos de proximidad como su ostra con helado de piparras, el tartar de sardina ahumada o los baos de chipirón. Abren los mismos días que el mercado de Abastos para garantizar el producto fresco.
Restaurante Filigrana (Santiago de Compostela)
Caímos aquí un día de celebración, de descorchar botellas y compartir noticias bonitas. Y el restaurante del hotel A Quinta da Auga estuvo a la altura del momento. Cocina inspirada en el mar y el campo gallegos, producto estacional y respeto por la tradición. La terraza, el entorno natural y una sala entregada completan una experiencia redonda.
Olea Comedor (Cuenca)
Cocina que se mueve con soltura entre lo local y lo viajado, con guiños mediterráneos, asiáticos y sudamericanos. Pedimos tartar de atún, lomito saltado y un sorprendente plato de papada, cacahuete y hierbabuena. Aquí se viene a comer muy bien y a precios más que razonables.
Dispatch (Madrid)
Nos gustan las cartas cortas y comer con las manos, así que Dispatch tenía todas las papeletas para colarse en la lista de mejores restaurantes del 2025. Su Reuben de pastrami y su pollo frito juegan en la liga de los mejores. ¿Y qué más hay? Un par de hamburguesas y otro par de acompañantes (patatas fritas supercrujientes sazonadas con ajo y cebolla y ensalada de col). Para cerrar, flan de yema y mousse de chocolate, dos postres clásicos que durante un tiempo parecieron desaparecer de las cartas, eclipsados por la tarta de queso y el coulant, y que hoy vuelven a reivindicarse con fuerza.
Angelita (Madrid)
Hacemos un poco de trampa, porque Angelita ya apareció en nuestra selección del 2022, pero no habíamos regresado desde su última renovación. Todo sigue fluyendo con la misma armonía y aún pueden presumir de tener uno de los mejores tomates del mundo. No por nada se ha hecho un lugar destacado en la historia de la restauración madrileña.
La Carbonera (Madrid)
Nos encanta su ambiente relajado que invita a quedarse más tiempo del previsto. Cuentan con grandes vinos y quesos, por supuesto, pero sus platos calientes también están muy bien ejecutados. Nos parecieron maravillosas sus albóndigas de cordero y nos sorprendió su plato de judías verdes al dente por su sencillez y sabor.
Alto Bardero (Madrid)
Irás por su tortilla de patatas y repetirás por todo lo demás. Tapas y raciones enraizados en la tradición castiza con guiños contemporáneos y un ticket muy contenido que suma atractivo a la propuesta. Un recordatorio de que no hace falta reinventar la rueda cuando ya gira tan bien.

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Los mejores restaurantes gastronómicos del 2025: creatividad y alta cocina
Desde 1911 (Madrid)
Hay restaurantes que nacen con vocación de clásico, y Desde 1911 es uno de ellos. Fuimos con expectativas altísimas y el festín las supéro con creces. Su cocina, centrada en el producto del mar, dialoga con la temporada y con una técnica que nunca eclipsa al ingrediente principal. Aquí te contamos más de nuestra experiencia.
Casas Colgadas (Cuenca)
Una cocina que se entiende mejor cuando se mira por la ventana. Una propuesta que honra su entorno y lo demuestra en cada plato. Si quieres saber más sobre el restaurante (y el edificio) más reconocible de Cuenca, te puedes leer este artículo.
Celler de Can Roca (Girona)
Qué afortunados hemos sido de poder vivir una experiencia como esta. Explicar en pocas palabras lo que hacen los hermanos Roca es bastante difícil, pero podéis encontrar nuestra experiencia detallada (y algunos consejos para conseguir mesa) aquí.
Y tú, ¿qué restaurantes has descubierto en 2025?
¡Feliz año y buen provecho!