Comer en Manchester
EUROPA,  REINO UNIDO

10 lugares para enamorarte de Manchester por el estómago

Puede que Manchester no sea la primera ciudad que viene a la mente al planear una escapada al Reino Unido. Sin embargo, quienes le conceden una oportunidad descubren una urbe creativa, dinámica y en plena efervescencia. Uno de sus mayores atractivos (y también uno de los más desconocidos) es su gastronomía. Porque, aunque rara vez aparece en las listas de destinos culinarios imprescindibles, la ciudad alberga una escena gastronómica tan diversa como estimulante; con restaurantes, pubs y cafeterías capaces de conquistar incluso a los viajeros que llegan sin grandes expectativas. Por eso, si te preguntas dónde comer en Manchester, hay bastante más donde elegir de lo que quizá imaginas. Y te lo vamos a contar.

Dónde comer en Manchester

DESAYUNOS Y MERIENDAS

Fred’s

Fred’s:

Si te interesa el diseño, la artesanía o simplemente eres una persona curiosa, merece la pena acercarse al Manchester Craft and Design Centre, donde algunos de los diseñadores independientes más talentosos de la ciudad tienen sus tiendas y talleres. Pero, además, en su bonito patio central se encuentra Fred’s, un café británico «con acento y apetito del norte”.

La propuesta gira en torno a grandes clásicos de la cocina británica, dulces y salados, ejecutados con cariño y buenos ingredientes. Puedes ir a comer o a desayunar, tomar un café a media mañana o hacer una pausa en la ruta turística.

Qué pedir: hash browns, scotch egg, rollitos de salchicha o alguno de sus dulces recién horneados.

Pollen

Pollen tiene la virtud de hacer que algo aparentemente sencillo, como un sándwich de huevo o una tostada, parezca de alta cocina. Puedes intentar hacer lo mismo en casa, replicando ingredientes y técnica, pero el resultado nunca estará a la altura.

Su sándwich de huevo es un buen ejemplo de ello: tortilla soufflé, cheddar de Lancashire, berros y mayonesa kimchi dentro de un brioche de masa madre. Absolutamente adictivo. También merece la pena probar cualquiera de sus otros entrepanes, desde el pastrami con mostaza y encurtidos hasta el grilled cheese y, por supuesto, sus productos de bollería casera como sus croissants o el pain au chocolat. Todo se elabora en su propia panadería de Ancoats y utilizan productos locales.

Qué pedir: flat white, egg breakfast bun y algún dulce recién horneado de su vitrina para llevar.

Vibean

Vibean es una cafetería especializada en café vietnamita, así que su carta de bebidas es de lo más interesante. Vietnamese latte, bạc xỉu, cold brew con salted cream, espresso tonic, matcha con crema salada o versiones con coco conviven en una carta pensada para quienes no tienen miedo a salirse del café de siempre.

Un lugar pequeño que invita a pedir para llevar mientras sigues la ruta por la ciudad.

Qué pedir: un iced Vietnamese latte o un coffee salted cream.

Morning Glory

La Manchester Tart lleva masa quebrada, mermelada, crema pastelera, coco y una guinda. Durante años fue casi un símbolo de la repostería británica más doméstica, hasta que una cafetería de especialidad como Morning Glory decidió devolverle protagonismo.

En este café del Northern Quarter la reinterpretan en versión mini como un pequeño homenaje a la ciudad. El resto de la carta sigue la línea habitual de estos lugares: café, matcha, bagels…

Qué pedir: café y Manchester Tart.

COMIDAS Y CENAS

House of Social

Elnecot:

Dentro de cada domingo en Manchester caben miles de domingos distintos, pero siempre conviene dejar hueco para un buen asado. El Sunday Roast de Elnecot, en Ancoats, incluye varias opciones pensadas para celebrar por todo lo alto este ritual, cada una con una recomendación de vino por copa. Entre las carnes, la propuesta contempla topside de ternera autóctona madurada en seco, paletilla de cordero de Yorkshire, pollo asado con limón, tomillo y mantequilla, y panceta de cerdo de Yorkshire crujiente y cocinada a baja temperatura.

La carta incorpora también una alternativa vegana, elaborada con frutos secos y calabaza. Todos los asados se sirven con la guarnición clásica: patatas asadas, Yorkshire pudding, stuffing de cerdo o vegano, zanahorias y chirivías asadas, verduras salteadas, brócoli con queso y gravy.

Qué pedir: el asado que más te apetezca.

The Marble Arch Inn

Catalogado como edificio protegido, con suelo de mosaico ligeramente inclinado y azulejos originales, The Marble Arch Inn conserva intacta la estética y el espíritu del pub británico clásico. Y también es el hogar original de Marble Brewery. Nueve tiradores de cerveza de barril de la propia cervecera y una oferta de sidras artesanales que completan una carta pensada para beber bien y ser una parte esencial de la experiencia.

La carta se articula en torno a platos clásicos británicos impecablemente ejecutados, desde pastel de carne cocinado con cerveza negra hasta fish and chips, hamburguesas jugosas o los asados de domingo.

Qué pedir: pastel de carne, fish and chips y una pinta bien tirada.

House of Social

Viajar en grupo suele implicar negociaciones interminables a la hora de comer. House of Social resuelve ese conflicto con una solución bastante sencilla, que cada uno elija lo suyo.

Este mercado gastronómico reúne varias cocinas bajo un mismo techo, desde tacos hasta pizza, hamburguesas o comida asiática. Todo convive en un mismo espacio amplio y animado en el que el ambiente forma parte de la experiencia tanto como la comida.

Qué pedir: tacos, crumpets de gambas y wrap de ensalada César.

Erst:

Erst representa una de las caras más depuradas de la cocina contemporánea de Manchester. Platos para compartir, vinos naturales y de mínima intervención, y combinaciones sencillas pero no tan habituales que le han valido el reconocimiento de la guía Michelin, que lo reconoce con Bib Gourmand, categoría reservada a aquellos restaurantes donde se come especialmente bien sin que la cuenta se dispare.

La carta cambia constantemente al ritmo de las estaciones y de la disponibilidad del mercado, dando protagonismo a verduras locales, pescados sostenibles y carnes de pequeños productores.

Qué pedir: varios platos al centro y dejarse aconsejar con el vino.

PARA BEBER Y PICAR

Blinker Bar Manchester
Blinker Bar

Track Brewing Co:

El taproom de Track Brewing Co, anexo a la propia fábrica, se encuentra en una antigua zona industrial en la que ahora se dan cita varias cervecerías artesanales. Cuenta con una veintena de grifos de cerveza fresca y tres líneas de cask ale, una cerveza servida directamente desde barrica, menos carbonatada y cremosa.

Además, ofrecen pizza de Slice Culture durante buena parte de la semana, así que lo que empieza como una cerveza rápida puede acabar convirtiéndose en un plan completo sin esfuerzo. Y si te interesa el lado más técnico, organizan visitas a la fábrica donde explican el proceso de elaboración y la historia de la cervecería.

Qué pedir: aquí va en gustos, pide lo que más te aperezca.

Blinker Bar:

Blinker es el tipo de bar que te reconcilia con los clásicos. Su nombre viene de un cóctel casi olvidado a base de whisky, pomelo y sirope de frambuesa y, de algún modo, su filosofía parece girar en torno a esa idea de mirar atrás para mejorar lo presente.

La carta se apoya en secciones dedicadas al Martini y al Old Fashioned, además de una selección estacional que cambia con frecuencia. Es un bar tradicional, casi académico, pero relajado a la vez. Si pides un cóctel fuera de carta, harán lo posible por conseguir los ingredientes y preparártelo. Y, si eliges quedarte en la barra barra, es probable que entables una conversación interesante con los bartenders, siempre dispuestos a charlar si tú también lo estás.

Qué pedir: alguna de sus creaciones de temporada, una de sus versiones de Martini o Old Fashioned y, si te apetece picar algo, uno de sus sándwiches para acompañar.

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *