Comer en Cracovia
POLONIA

¿Qué comer en Cracovia? Experiencias gastronómicas para disfrutar como un lugareño

Hay gastronomías que no las ves venir. Sobrias, tranquilas, discretas, ajenas al dictado de las modas. Así es esta ciudad (a pesar de que en 2019 fue nombrada Capital Europea de la Cultura Gastronómica). ¿Nos acompañas a descubrir qué comer en Cracovia?

¿Qué comer en Cracovia? Experiencias gastronómicas para disfrutar como un lugareño

Obwarzanek: el snack que verás en todas partes

Se trata de una rosquilla trenzada, dorada y ligeramente salada, cuyo origen se remonta al siglo XIV. Su nombre proviene del verbo obwarzać, que significa “escaldar”, un paso esencial del proceso que le da su textura elástica y brillante.

El obwarzanek fue inscrito en el registro europeo de Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) en 2010 y hoy es el tentempié más emblemático de la ciudad. Lo verás en todas partes: en manos de trabajadores camino al trabajo, turistas perdidos y niños saliendo del colegio. A menudo se espolvorean con semillas de amapola, de sésamo o una mezcla de especias (aunque también los hemos visto dulces e incluso con rellenos de todo tipo, a modo de bagel). La versión más simple de este bocado cuesta alrededor de un euro, y lo mejor es comerlos en el momento.

Si viajas con niños, quizás te apetezca visitar su museo, donde los pequeños podrán elaborar su propio panecillo.

Sopas polacas, un abrazo servido en un bol

Los polacos defienden que “no hay buena comida sin sopa”. Así que haga frío o calor, no te prives de probar uno de sus famosos platos de cuchara.

Una de las más populares (y favorita mía) es el barszcz czerwony, una sopa de remolacha que, si te gusta el sabor agridulce, te va a enganchar. Se trata de un plato ligero, reconfortante, que puede servirse caliente o fría, con o sin uszka (pequeños raviolis rellenos).  El biały barszcz o “borsch blanco” es otra versión de esta sopa agria. Lleva una base de masa fermentada de centeno y un delicado caldo de conejo con salchicha blanca.

¿Vas durante los meses fríos y buscas algo más potente? Prueba el żurek, elaborado también con harina de centeno, ajo, huevo y salchicha. En muchos sitios lo sirven dentro de un bol de pan comestible: la versión más fotogénica y contundente de este platillo.

Pierogis, un imprescindible en tu viaje a Polonia

Ninguna visita gastronómica a Polonia está completa sin probar los pierogi. Se preparan con distintos rellenos: desde el clásico ruskie (patata, cebolla y queso) que suele ir acompañado de crema agria, hasta combinaciones dulces con nata y azúcar. Aunque, como decía aquella famosa cadena de pizzerías, el secreto está en la masa.

Cada verano, el Festival del Pierogi toma la plaza Mały Rynek con decenas de puestos donde probar todas las versiones posibles. Es uno de los eventos más esperados del año, y si te coincide la visita, no lo dudes: es el momento de probarlos todos y entender por qué este plato humilde es hoy un símbolo nacional.

Hablemos de comida callejera: pizzas, hamburguesas y salchichas «Made In Krakow»

Comer en Cracovia

Empecemos por la maczanka krakowska, el antepasado directo de la hamburguesa. Nació como comida rápida para los cocheros y hoy es uno de los bocados más populares entre locales y turistas. Se prepara con carne de cerdo marinada durante varias horas, cocinada en caldo con nata y servida en un pan (weki) junto a pepinillos y salsa de la cocción. Es jugosa, tierna y absolutamente imposible de comer sin mancharse.

Otra estrella de la comida callejera es la zapiekanka, una baguette abierta que suele ir cubierta con champiñones salteados, cebolla, queso fundido y un toque de ketchup, salsa de ajo o salsa picante. Nació en tiempos de la República Popular Polaca y hoy es un icono nocturno entre los estudiantes universitarios. En la Plac Nowy, en el barrio judío de Cracovia, sobresale una rotonda con varios puestos donde poder encontrar una cantidad indecente de opciones. Si vas por la noche, te toparás con el que probablemente sea el lugar con más ambiente alternativo de la ciudad.

Y si te quedas con hambre, acércate de noche a la Hala Targowa, donde una furgoneta azul (la mítica “Nyska”) sirve salchichas asadas —kiełbasa krakowska— que son casi una institución local.

Nos encantan los finales felices

Comer en Cracovia

Una de las cosas que mejor hacen los polacos —si no la mejor— son las tartas. Así que merece la pena cometer una última traición a tus intentos de comer sano antes de abandonar la ciudad.

La tarta Napoleón es un pastel de crema y hojaldre tan ligero que casi se deshace al mirarlo. Dicen que era el favorito de Juan Pablo II, por lo que se conoce aquí como kremówka papieska.

Otro clásico es la sernik krakowski, la tarta de queso tradicional. La encontrarás en casi cualquier cafetería, perfecta con un café a media mañana o para merendar.

Y si te queda hueco, busca el miodownik (pastel de miel), la szarlotka (tarta de manzana) o el pischinger, un pastel vienés de capas de obleas con chocolate o kajmak que conquistó los salones de Cracovia en el siglo XIX.

Terminamos este recorrido por los sabores dulces de Cracovia con un clásico: las pączki o berlinesas polacas. Esponjosas, espolvoreadas con azúcar, las más típicas están rellenas de arándanos. Fuera de temporada, puedes recurrir al satisfactorio relleno de chocolate.

Los arándanos también aparecen en mermeladas, tartas de queso o los pierogis dulces. Acompaña al oscypek, un queso ahumado de los montes Tatras, y combina de maravilla con carnes de sabor opulento, como la de pato. En Polonia, la mermelada de arándanos no se limita al desayuno: es un comodín con pasaporte diplomático.

Donde fueres, bebe lo que vieres

Pocos representantes de Polonia se encuentran a la altura del vodka, su combustible nacional. En el país se consumen más de 200 millones de litros al año y los hay de todos los sabores. Mi favorito es el de pera, pero para gustos, licores. Instrucciones de uso y disfrute: bébelo frío, a sorbos controlados y sin remordimientos. Na zdrowie!

Si prefieres algo más suave, las cervezas también son una apuesta segura. La marca Okocim nació en Cracovia, aunque hay muchas artesanales locales que vale la pena probar.

¿Qué lugares recomendamos para beber y comer en Cracovia?

Comer en Cracovia

Si quieres probar lo mejor de la gastronomía local, apunta estos lugares (testados y aprobados por estos dos hambrientos):

    • Fable Café – Para desayunar con calma una tostada o cualquiera de sus deliciosas tartas.

    • Mirror Bistro – Pierogi Bystro –  Cocina saludable y sabrosa, elaborada con mimo por un equipo que borda los pierogis y las sopas.

    • Andrus Maczanka – Local de culto que reinventa la tradicional maczanka krakowska —antecesora de la hamburguesa— con una versión moderna y deliciosa de cerdo asado lentamente en pan crujiente.

    • Sausages from Blue Nysk: Puesto de salchichas (camioneta) frente al mercado de Hala Targowasalchichas a la parrilla en pan con mostaza o kétchup, se ha convertido en un icono local por su sencillez, autenticidad y ambiente nocturno inigualable.
    • Maybe Coffee? – Minúsculo local con un café excelente (¡prueba su cheese coffee!), galletas caseras y gofres recién hechos.

    • Starka Restaurant & Vodkas – Cocina polaca tradicional con un toque moderno y una carta de vodkas insuperable.

    • Gin Mill – diminuto y elegante local de solo 10 asientos, donde podrás probar más de 100 variedades de ginebra y disfrutar de cócteles únicos elaborados por un barman experto, como el aterciopelado Béarnaise, que recuerda a esta salsa francesa.

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