Restaurantes románticos en Madrid
ESPAÑA,  MADRID

Madrid es un gran lugar para practicar el arte de cenar en pareja

En las parejas siempre hay una persona que reserva mesa con tiempo para celebrar las ocasiones especiales y otra que prefiere dejarse llevar por la improvisación. Y no te vamos a engañar, si eres de los segundos será complicado que a estas alturas del calendario puedas conseguir mesa para este San Valentín en alguno de los sitios que te vamos a recomendar.

Pero, como sabes que el amor se demuestra los 365 días del año, intuimos que no vas a esperar al próximo 14 de febrero para reservar en alguno de estos restaurantes románticos en Madrid y regalar a tu media naranja una noche especial.

Así cualquiera se enamora. Incluso los detractores de este día tan señalado.

Mesas para dos: Restaurantes románticos en Madrid para celebrar el amor

Desde 1911 – Una oda al mar en el corazón de Madrid $$$

Desde 1911

 

Desde 1911 trae todo el sabor del mar a la capital. Su apuesta: pescados y mariscos recién llegados desde las lonjas del litoral español y se sirve en menos de 24 horas desde su captura. Todos los productos son cocinados con técnicas artesanas tradicionales que respetan al máximo su frescura y sabor.

El restaurante, galardonado con una estrella Michelin y dos Soles Repsol, ofrece un menú degustación tan largo o corto como se desee. Una propuesta que se reinventa cada día según la pesca disponible, con varias opciones de entrantes y un pescado principal que cambia según la llegada del mar.

El espacio, luminoso y elegante, combina inspiración nórdica con una sala abierta que permite observar el ritmo constante de la cocina y a su ajardinado patio central. Todo transcurre sin estridencias, en un ambiente sereno que invita a concentrarse en lo importante: la mesa y quien tienes enfrente.

Pilar Akaneya – Japón a la parrilla $$

Fue el primer sumibiyaki de Madrid, una técnica japonesa de parrilla con carbón vegetal que aquí se utiliza para trabajar algunas de las carnes más exclusivas del mundo. Es uno de los 150 restaurantes fuera de Japón que cuenta con licencia para servir auténtico Kobe Beef y Matsusaka Beef A5, procedente de la prestigiosa granja Ito Ranch, además de wagyu de altísima calidad. Un plan gastronómico perfecto para una cita especial.

El proyecto, liderado por el matrimonio Ignasi Elías y Chiho Murata, va mucho más allá del producto y se apoya en una experiencia cuidadosamente pensada, donde el espacio, los tiempos y la relación con el comensal tienen tanto peso como lo que ocurre sobre la parrilla.

La propuesta se articula en tres menús degustación, que combinan carnes premium con verduras, caldos, pescados y acompañamientos tradicionales japoneses, además de una cuidada selección de sakes y whiskies nipones. Para los más curiosos, se trata del único restaurante de Europa que sirve Crown Melon, considerado el melón más exclusivo del mundo y cuyo precio puede superar los 3.000 euros. Un imprescindible cuando se habla de restaurantes románticos en Madrid.

Los 33 – Brasas, carnes maduradas y muy buenos vinos $

Los 33 Madrid

Este asador de raíz uruguaya y espíritu madrileño, fundado por Sara Aznar y Nacho Ventosa, ha convertido el fuego en el eje de todo el proyecto. Y les ha funcionado muy bien. Reconocido por la Guía Michelin y Repsol y en el ranking de The World’s 101 Best Steak Restaurants. El interiorismo apuesta por la madera, la luz de las velas y la cercanía a la parrilla, uno de los grandes atractivos del local, que enamora a público de todas las edades y nacionalidades.

Parte de ese magnetismo se debe al trabajo de Oswaldo González al frente de la cocina, donde la carta se construye desde el respeto al producto y la temporada. El ya célebre bikini de prosciutto y Havarti se ha ganado su hueco en el feed de todo buen gastrónomo, pero conviene mirar más allá. Aquí la mesa se entiende como un acto compartido, con entrantes pensados para abrir boca como empanaditas, huevos rellenos, piparras o anchoas con mantequilla, antes de dejar paso a los cortes de carne, que van desde las chuletillas de vaca angus o el solomillo a la pimienta hasta opciones más especiales como la chuleta de rubia gallega con 60 días de maduración. La huerta tiene también un papel destacado, con platos que llegan a justificar la visita, como las espinacas con pasas, piñones y parmesano o los pimientos asados.

La experiencia se completa con una bodega de más de 150 referencias, dirigida por la sumiller Silvia Machado, y una cuidada carta de cócteles que refuerza el ambiente relajado pero vibrante del espacio. Un combo insuperable.

Porque al final, no hace falta ninguna excusa para regalar una cita especial y compartir tiempo con la persona que más quieres.

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