8 experiencias únicas en París
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8 experiencias únicas en París

Notre Dame París

8 experiencias únicas en París

Como ya podéis encontrar en la red cientos de itinerarios para conocer París, en este artículo más que lugares quiero recomendaros vivencias. Esto es lo que nosotros hicimos y creemos que tú también deberías:

¡Comer crépes!: Au P’tit grec en el número 68 de la Rue Mouffetard (en el Barrio Latino) sirve las Galletes o crepes salados más grandes y deliciosos de París. Nosotros tuvimos suerte y encontramos sitio para comer allí mismo, pero no suele ser lo habitual ya que el local es bastante pequeño y muy popular por su excelente relación calidad-precio. Si esto os ocurre, tened paciencia y pedid vuestra comida para llevar. Llenaréis el estómago por unos 6 euros y podréis dedicaros a recorrer este barrio parisino de tanto encanto donde se encuentran la Sorbona, el Panteón, la librería Shakespeare and Co, el Museo Cluny, o la iglesia de St Etienne du Mont.

Disfrutar de una fondue: Seguimos la lista con otro plato típico de la cocina francesa. Esta vez no puedo prometeros la mejor cazuela de queso de la ciudad pero sí el lugar más original para probar este plato. En Montrmatre, el barrio más bohemio de París, se encuentra Le Refuge des Fondues, un pintoresco restaurante donde el vino se sirve en biberones, puedes escribir en las paredes y para sentarte a la mesa tienes que saltar por encima de ella. Tienen un menú cerrado de 21€ por persona con bebida incluida. No sé si atreverme a asegurar que la comida merece la pena… pero la experiencia, sin duda.

Un paseo por el Sena: Vale, el Batobús es una “turistada”, pero una “turistada” genial. Una vez descubierta a pie la ciudad de la luz merece la pena redescubrirla sin prisas, cómodamente sentado en uno de estos barcos climatizados. Además, es mucho más cómodo que coger el metro. El pase de día completo cuesta 16 euros (los estudiantes y las familias numerosas pagan solo 10) y podemos subir y bajar tantas veces como queramos. Los batobús realizan 9 paradas: Torre Eiffel, Musée d’Orsay, St-Germain-des-Prés, Notre-Dame, Jardin des Plantes/Cité de la Mode et du Design, Hôtel-de-Ville, Louvre, Campos Elíseos y Beaugrenelle. El horario es de 10:00h a 21:30h así que desde el barco tenéis la posibilidad de fotografiar los monumentos más emblemáticos de París a la luz del día y también de noche. Incluso si llueve, porque las embarcaciones están techadas aunque cuentan con una pequeña terraza.

Batobús - París

Batobús

Disfrutar de un picnic: Es el botellón de los jóvenes parisinos (¡qué clase tienen!), una tradición francesa deliciosa. Cuando fuimos a París nos quedamos con las ganas de hacer un picnic en los Campos de Marte frente a la Torre Eiffel o a la orilla del Sena con vino francés, queso y baguettes. Un petit plaisir que no pudimos disfrutar por falta de tiempo pero que os recomendamos encarecidamente si el clima acompaña.

Ir a Disneyland: Sí, es imprescindible tengas la edad que tengas. A los 10, a los 20, a los 30… da igual. Hay que ir al menos una vez en la vida. La entrada no es nada barata y se encuentra a un largo paseo en tren del centro de París. Pero las impresionantes atracciones (¡larga vida al Rock ‘n’ Roller!), la cuidada ambientación y sobre todo, el espectáculo final de fuegos artificiales y proyecciones sobre el castillo hacen que el viaje merezca la pena. Solo una advertencia: El parque no es apto para “haters” de Frozen. Al menos de momento, que la película inunda todos los espectáculos y cabalgatas de Disneyland. Y parece complicado que la fiebre por las princesas Anna y Elsa vaya a frenar pronto…

Tocar la erección de bronce de Víctor Noir: El cementerio de Pére-Lachaise además de ser una visita necesaria por los ilustres difuntos allí enterrados (Oscar Wilde, Edith Piaf, Frédéric Chopin, Georges Mélies, Jim Morrison y un larguísimo etcétera) también alberga la curiosísima tumba del periodista francés Victor Noir, que puede presumir de poseer la entrepierna más famosa y manoseada de Francia. Su estatua de bronce muestra una evidente erección ya oxidada por el roce de las miles de mujeres que se acercan hasta aquí para tocar el miembro de este pobre hombre, con el fin de mejorar su fertilidad o encontrar al amor de su vida. Víctor Noir murió a los 22 años a manos de Pierre Bonaparte, pero la leyenda de su abultada bragadura seguirá viva y “coleando” por muchos años.

Victor Noir

Nuestro amigo Víctor y su erección

Marearte subiendo escaleras de caracol: En una semana en París subí más escaleras que en toda mi vida. Las subidas más complicadas las encontraréis en la Catedral de Notre Dame (402 escalones) y el Arco del Triunfo (286 escalones), pero hay muchas más: En la Torre Eiffel, la Sainte Chapell, la basílica del Sacre Coeur (en este caso existe la opción de coger el funicular)… Aunque lo cierto es que las agujetas merecen la pena. Después de esto entenderéis por qué, a pesar de tantos cruasanes y foundues, no hay gordos en París.

Escaleras París

Escaleras del Arco del Triunfo

Un museo para cada amante: Aunque sobre gustos no hay nada escrito, entre las más de 170 pinacotecas de París encontraréis seguro la que mejor se adapta a vosotros. Para los amantes del arte clásico, está el Louvre; para los amantes del arte moderno, el Museo de Orsay; y el Museo del Erotismo para los amantes, así en general. Los dos primeros deberían ser de OBLIGATORIA visita para todo el mundo.

ALBA PÉREZ
conalgasenlamaleta@gmail.com
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